jueves, 23 de septiembre de 2010

"Coeficiente Intelectual"

José acabo el colegio a duras penas, arrastrando notas en color rojo y opiniones adversas sobre su capacidad de seguir una carrera en una universidad de prestigio. Era conocido en su facultad por apodos mordaces como: “taba” “relajado” “sin promoción” “taco” etc. Poco después de dejar las aulas, sin embargo sus ex compañeros se sorprendían de la siguiente noticia, José había conseguido un excelente puesto en la empresa donde practicaba, iba ha tener secretaria varios subordinados a su cargo y un jugoso sueldo.
El coeficiente Intelectual, este paradigma dicta que la inteligencia se mide por la capacidad de resolver problemas complejos; de escribir, leer, computar ciertos niveles y de resolver ecuaciones abstractas. Esta visión de la inteligencia que postula la educación formal y el conocimiento académico o la cultura, como la verdadera medida de la realización personal.
Hemos llegado a creer que una persona es “Inteligente” si tiene una serie de títulos académicos, o una gran capacidad dentro de alguna disciplina escolástica (matemática, ciencias, un enorme vocabulario, una gran memoria para recordar datos superfluos o si es un gran lector. Sin embargo los consultorios psiquiátricos están atiborrados de personas con todas las credenciales habidas y por haber.
En opinión de Gianina Pachas Verazu especialista en comportamiento organizacional y Recursos Humanos, el carisma, la capacidad para trabajar en grupo, la iniciativa, la facilidad para solucionar problemas o proponer nuevas ideas, estas cualidades son tan o mas valoradas por los empleadores que las calificaciones académicas.
Tu puedes tener las mejores notas, los mejores post-grados y ser el mejor calificado para el puesto pero si eres poco carismático y te llevas mal con tus compañeros, entonces vas ha tener un gran problema, por que tus jefes evaluaran no solo que tan bien cumples con tus labores si no también tu relación con el grupo.
Según el departamento psicopedagógico de la Pontificie Universidad Católica del Perú las personas que en la Universidad no alcanzaron mas allá de un rendimiento promedio o incluso mediocre, pero que destacan en su desempeño laboral, comparten la característica de haberse preocupado por desarrollar otras potencialidades, además de la inteligencia; sus habilidades sus actitudes, sus destrezas y sus valores.
La constancia de notas no certifica que un alumno haya aprobado algún curso de desarrollo personal, trabajo bajo presión, de liderazgo o de inteligencia emocional, esas características son las que buscan las empresas de hoy.

“La gente siempre le echara la culpa a sus circunstancias por lo que ellos son. Yo no creo en las circunstancias. La gente a la que le va bien en la vida es la gente que busca las circunstancias y si no las encuentran, se la fabrican"
Bernard Show

Eddy Benavides