miércoles, 24 de agosto de 2011

SEA NIÑO DE NUEVO

Los niños me parecen tan sinceros y tan poco reprimidos, tan libres de la necesidad de impresionar a los demás, tan capaces de jugar libremente sin fanfarronear ni intentar demostrar que son superiores, que resultan tan agradables como el roció de la mañana.

Wayne Dyer


A menudo los padres acosan a sus hijos con frases como: déjate de niñerías, cuando vas a madurar, los niños buenos no se comportan así, deja de moverte, no hagas bulla etc. eso es como si le dijéramos a un perro que no fuera perro.
Los adultos muchas veces nos olvidamos de cuando éramos niños, creemos que los niños son inmaduros y nuestra actitud es la perfecta y refinada, no nos damos cuenta que los niños hacen lo que mejor saben hacer, es decir, ser niños, pero los adultos esperan que los niños sean adultos, aquellos deberían reconsiderar sus propias ideas sobre los adultos y sobre los niños.
Se han dado cuenta que los niños no se hacen problemas para pasarla bien, para hacer que resulten divertidas hasta las peores situaciones. Pero el adulto que hay en nosotros jamás se pondrá a jugar en la yerba… ¿Por qué?
Dentro de cada uno de nosotros hay un niño maravilloso al que le encantaría echarse en la yerba sin preocuparse en ensuciarse la ropa, ni de lo que pensarían los demás, nos encantaría, irnos de campamento a una playa desolada y caminar descalzos por la arena, nos gustaría tener una aventura por las montañas, viajar a lugares jamás soñados, explorar una cueva, o no? No estoy diciendo que nos tiremos al suelo a jugar en traje de noche, lo que intento decir es que nos pongamos en contacto con aquel niño que vive aun dentro de usted y que esta ahí enjaulado pidiendo en todo momento que lo dejes salir auque sea por un instante.
A la gente que no tiene miedo a dejar suelto al niño que lleva dentro, suele ser la gente mas feliz, la que mejor funciona, la que no ha olvidado que es posible ser dichoso y ser responsable al mismo tiempo.
Si aun no estas conciente de esto, el niño que habita dentro de ti jamás alcanzara la libertad, no puede usted abortar y acabar con el, no puede ofrecerlo a otros para que lo adopten. Puede usted menospreciarlo y olvidarlo, puede negarse a atenderlo cuando llore, con frases como ya eres adulto, no llores o los hombres no lloran, puede no dejarle salir a jugar nunca, no contestar nunca a sus “ingenuas” preguntas, si hace eso estará condenando su existencia a una vida aburrida, reprimida, triste, sin sueños etc.
Lo que intento con este articulo es aceptar al niño que llevamos dentro, ese niño que intenta salir a cada instante, basta con reírse, contar chiste, soltarse un poco, ser un poco loco, saber jugar, vagar, explorar. Significa abandonar las mascaras de la edad adulta para divertirse y gozar no tener que ser siempre solemne, coherente, serio y digno. Significa volver a “maravillarnos” ante el mundo, como cuando éramos niños.
“Aun recuerdo cuando solía salir de safari con mis amigos a las huertas que quedaban cerca de mi casa para cazar insectos, coger frutas, hacer cabañas de carrizo, bañarme en el rió, y contar chistes absurdos, esos días eran plenos de principio a fin, y al final del día me quedaba dormido pensando cual seria mi próxima aventura, ¿Aun conservo ese niño capaz de explorar, reír, vagar, y soñar?

Eddy